La noche me alcanza,
el sueño me vence.
Me siento en paz,
se que todo lo que viva a partir de ahora,
no será real,
que al despertar nada de lo vivido en mis sueños,
perturbara mi realidad.
No siento miedo, estoy tranquila, sueño.....
Mi paz se vuelve tormento,
mi respiración se agita,
no puedo huir a ninguna parte,
me siento atrapada,
no importa,
al despertar todo desaparecerá de repente.
Mi angustia crece,
un sentimiento de profunda tristeza
se apodera de mí,
un sentimiento de profunda tristeza
se apodera de mí,
no entiendo porque me afecta tanto.
De mis ojos emanan lágrimas secas,
ya no me siento bien,
deseo despertar,
volver a la realidad,
liberarme de la presión que siento en mi pecho,
y que no me permite respirar.
volver a la realidad,
liberarme de la presión que siento en mi pecho,
y que no me permite respirar.
No puedo más,
esta ansiedad nacida de la nada me está agotando,
tengo que despertar para sentirme segura,
me obligo a despertar,
ingenua de mí.
me obligo a despertar,
ingenua de mí.
Por fin,
la luz del alba me acaricia suavemente,
y mis ojos al fin despiertan,
aún con la angustia de lo vivido en la oscura noche.
No me siento más tranquila,
aún no me siento a salvo,
todo lo vivido fue tan real,
que descubro que no fue sueño,
del que no puedo escapar,
porque muy a mi pesar,
lo que soñé fue mi realidad.

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