Te siento tan lejos, cada vez más lejos,
tu voz es cada día más débil y apagada,
ya no tienes sueños, ni esperanza,
mis palabras son mudas,
mi ayuda inservible.
Tu decisión está tomada,
te irás para no volver,
nada de lo que haga o diga,
servirá para que decidas lo contrario.
Todos tenemos el mismo final,
pero me niego a que el tuyo sea forzado.
Lloro en silencio junto a ti,
los silencios son ahora nuestras conversaciones diarias,
nuestras risas se apagaron,
nuestras alegrías se disiparon,
nuestros proyectos desaparecieron.
Se que te irás, nada lo impedirá,
ahora ya estoy segura de ello,
y con tu partida, mi ser también se irá,
mi esencia siempre estará contigo,
no te dejará nunca solo.
Mi compañero, mi amor, mi amigo del alma se va,
y yo no puedo evitarlo, ya ni siquiera quiero evitarlo,
porque su felicidad ya no está en esta dimensión,
y su felicidad es mi felicidad, aunque no sea a mi lado.
